¿Qué es el método CER?
El método CER (Captura–Esterilización–Retorno) es una estrategia ética y efectiva para gestionar colonias felinas en entornos urbanos y rurales.
Consiste en capturar a los gatos comunitarios, esterilizarlos, identificarlos con microchip y retornarlos a su territorio original, marcados con tipping auricular (corte en la punta de la oreja) para su identificación a distancia.
No es una opción entre otras: la Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales lo define como el método de gestión de referencia y prohíbe los métodos letales.
Marco legal vigente
- Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales (texto consolidado en el BOE), en vigor desde el 29 de septiembre de 2023. Define “gato comunitario”, “colonia felina” y “CER” (artículo 3), y obliga a identificar y esterilizar (artículo 26).
- Gestión municipal obligatoria: corresponde a las entidades locales gestionar los gatos comunitarios mediante Programas de Gestión de Colonias Felinas. No es una tarea voluntaria.
- Protocolos marco autonómicos (artículo 40): las comunidades autónomas deben fijar métodos de captura y criterios de registro de colonias e individuos.
- Directriz técnica de gestión de poblaciones felinas de la Dirección General de Derechos de los Animales (documento oficial), referencia práctica para clínicas y ayuntamientos.
- En Canarias sigue vigente la Ley 8/1991, de 30 de abril, de Protección de los Animales (BOE) y su reglamento, el Decreto 117/1995, de 11 de mayo (información del Gobierno de Canarias). Antes de empezar, consulta también la ordenanza de tu ayuntamiento: puede exigir autorización expresa, acreditación de persona cuidadora o zonas de alimentación concretas.
Beneficios clave
- Control poblacional real a medio plazo.
- Menos marcajes, peleas y maullidos asociados al celo.
- Mejor salud general de la colonia y reducción de zoonosis.
- Convivencia más armónica con personas y fauna urbana.
- Uso eficiente de recursos: menos camadas = menos urgencias.
Principios éticos del CER
- No daño: capturar y manipular con el mínimo estrés.
- Evidencia: decisiones basadas en datos (censos, KPI).
- Transparencia: comunicación con vecindario y autoridades.
- Trazabilidad: cada gato tiene un registro (microchip, fecha, sexo, estado, foto).
- Bienestar: alimentación, agua, refugio y control sanitario básico.
Flujo de trabajo resumido
- Planificación: mapeo de colonias, autorización municipal, equipo y presupuesto.
- Captura: trampas humanitarias, protocolos de seguridad y tiempos.
- Veterinaria: esterilización quirúrgica, desparasitación, vacunación, identificación con microchip y tipping auricular, siempre bajo supervisión de veterinario habilitado.
- Postoperatorio: recuperación segura, evaluación y retorno al punto de origen.
- Gestión continua: alimentación responsable, limpieza y seguimiento sanitario.
- Datos y mejora: registro, métricas, comunicación y ajustes.
El microchip de los gatos comunitarios se registra a nombre de la administración local competente, no de la persona cuidadora. Este punto es el que más se olvida y el que más problemas legales genera.
Roles del equipo
- Coordinación: agenda, permisos, compra de material, relación con la clínica.
- Trampeo: preparación, cebos, colocación, vigilancia, transporte.
- Postoperatorio: cuidados, control del dolor, evaluación antes del retorno.
- Gestión de colonia: limpieza, alimentación, observación.
- Datos y comunicación: fichas, fotos, mapas, informes, atención a vecinos.
Indicadores (KPI) esenciales
- N.º de gatos censados / esterilizados / pendientes.
- % de cobertura de esterilización: objetivo 80–85% de la colonia antes de pasar a la colonia contigua, según la directriz técnica estatal.
- Camadas registradas por temporada (tendencia a la baja).
- Incidencias (quejas, conflictos, reingresos).
- Gasto por gato y tiempo medio por fase.
Requisitos básicos
- Trampas humanitarias (tipo caja), fundas opacas y jaulas de transporte.
- Cebos de alta palatabilidad (latitas, sardina, pienso húmedo).
- Material de limpieza y bioseguridad (guantes, desinfectante).
- Acuerdo con clínica veterinaria (cupos, tarifas, protocolo, lectura y alta de microchip).
- Sistema de registro de la colonia y de cada individuo, con marcaje fotográfico.
- Cobertura administrativa: autorización o convenio con tu ayuntamiento.
Si tu municipio aún no tiene programa de colonias, puedes solicitarlo: la ley se lo atribuye como competencia, y existen líneas de subvención estatales para que las entidades locales cumplan estas obligaciones.