El seguro de responsabilidad civil (RC) es la póliza que paga los daños que tu perro causa a otras personas o a sus bienes. Si tu perro muerde a alguien, provoca una caída o rompe algo ajeno, la aseguradora responde por ti hasta el límite contratado.
No es un seguro de salud para el animal. La RC mira siempre hacia fuera: hacia el tercero perjudicado.
Por qué existe esta obligación
El Código Civil establece en su artículo 1905 que quien posee un animal responde de los daños que cause, aunque se le escape o extravíe. Es una responsabilidad casi objetiva: no hace falta que hayas sido descuidado. Basta con que el daño exista.
El seguro no te libra de esa responsabilidad. Lo que hace es evitar que la pagues de tu bolsillo.
Qué dice la Ley 7/2023
La Ley 7/2023, de 28 de marzo, de protección de los derechos y el bienestar de los animales generalizó la obligación a todos los perros, sin distinción de raza. Su artículo 30.3 lo formula así:
En el caso de la tenencia de perros y durante toda la vida del animal, la persona titular deberá contratar y mantener en vigor un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros, que incluya en su cobertura a las personas responsables del animal, por un importe de cuantía suficiente para sufragar los posibles gastos derivados, que se establecerá reglamentariamente.
Fíjate en las tres últimas palabras: que se establecerá reglamentariamente. La ley no fija la cifra. La remite a un real decreto de desarrollo.
Y ese reglamento todavía no se ha publicado en el BOE. El Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha sacado a consulta pública sucesivos proyectos de real decreto desde 2025 —el borrador manejaba una cobertura mínima de 100.000 euros—, pero a fecha de hoy no figura ninguna norma aprobada en su página oficial de normativa.
Traducción práctica: la obligación general para todos los perros existe en la ley, pero no es exigible ni sancionable mientras falte el importe reglamentario. Nadie puede multarte hoy por no tener seguro de un perro común.
Cuándo sí es obligatorio ya en Canarias
Hay un caso donde el seguro es plenamente exigible desde hace años: los animales potencialmente peligrosos (APP), entre ellos los perros PPP.
La Ley 50/1999, de 23 de diciembre, sobre el régimen jurídico de la tenencia de animales potencialmente peligrosos y su reglamento, el Real Decreto 287/2002, de 22 de marzo, no fueron derogados por la Ley 7/2023 y siguen vigentes.
En Canarias, el Decreto 30/2018, de 5 de marzo, por el que se regula el régimen jurídico de la tenencia de animales potencialmente peligrosos en la Comunidad Autónoma de Canarias eleva la cobertura estatal. Su artículo 8.5 exige acreditar ante el ayuntamiento un seguro:
con una cobertura no inferior a doscientos mil (200.000) euros por siniestro
Además debes mantener la póliza en vigor durante toda la validez de la licencia y sus renovaciones. Para animales de fauna salvaje del Anexo I, la disposición transitoria primera sube el mínimo a 300.000 euros.
Sin póliza no hay licencia. En Santa Cruz de Tenerife, por ejemplo, la solicitud exige copia compulsada del seguro por importe igual o superior a 200.000 euros.
Qué cubre y qué no
Una póliza estándar de RC canina cubre:
- Daños personales a terceros: mordeduras, caídas, lesiones.
- Daños materiales: ropa, mobiliario, vehículos.
- Defensa jurídica y fianzas civiles, según el contrato.
Lo que no suele cubrir:
- Daños a ti, a tu familia o a personas que convivan contigo.
- Daños al propio perro ni su atención veterinaria.
- Peleas entre perros de la misma titularidad.
- Incidentes con dolo o incumpliendo la normativa (por ejemplo, un PPP suelto y sin bozal).
Recomendación práctica
Aunque hoy no sea sancionable para un perro común, contrátalo igual. Muchos seguros de hogar ya incluyen RC por animales de compañía: revisa tu póliza antes de comprar otra. Comprueba tres cosas: que cubra fuera del domicilio, que no excluya razas PPP si es tu caso, y cuál es el capital máximo por siniestro.
Cuando se apruebe el reglamento, actualizaremos esta página con el importe mínimo definitivo y los plazos de adaptación.