Una colonia limpia genera menos quejas y protege la salud de los gatos y del entorno.
Rutinas
• Retira restos y envases tras cada toma.
• Lava comederos/bebederos con agua y jabón; desinfecta semanalmente.
• Mantén el área seca y sin charcos.
Residuos y olores
• Usa cubos cerrados y bolsas resistentes; deposítalos en contenedores autorizados.
• Evita dejar arena/absorbentes en vía pública; coordina puntos higiénicos con el municipio si son necesarios.
Documentación
• Guarda un registro fotográfico periódico (antes/después) y anota limpiezas; útil ante inspecciones o quejas.